¡El lugar cristiano 

para crecer en el 

Señor!

 

 

Inicio

Estudios Bíblicos

Suscríbase

Escríbanos

Lea qué opinan otros

 

 

Creciendo en su Palabra

Distribuye estudios bíblicos con una sólida exégesis bíblica y una aplicación para la vida diaria de forma gratuita a través de descargas electrónicas.  Estos estudios no pueden imprimirse o copiarse, pero sí estudiarse en pantalla.  

 

Busca retar la vida de todo cristiano a cumplir con la Gran Comisión (santidad práctica) y no sólo a alcanzar un mero acumulamiento de conocimientos bíblicos (santidad teórica). Ambos tipos de santidad salvan a la persona, pero sólo la santidad práctica salva a los demás. 

 

Si desea ser notificado cuando publiquemos un nuevo material suscríbase en nuestro sitio en internet.  Su correo permanecerá confidencial y no será compartido con nadie.  Conozca sobre el autor.

 

Escríbanos a info@creciendoensupalabra.com

 

Subir

Acerca del Autor

Alex López, es Pastor Asociado de Fraternidad Cristiana de Guatemala, una iglesia con más de 12,000 miembros en el país de Guatemala, Centro América.  

Recibió su preparación teológica en el Instituto Cristo para las Naciones en Dallas, Texas.  

Desde muy pequeño fue formado por el gran ejemplo de sus padres el Dr. Jorge H. López y Elsy de López, quienes le inspiraron a desarrollar un corazón de servicio hacia Dios y el prójimo.  

Sirvió como miembro del grupo de teatro, director de alabanza, músico, compositor, líder de célula y pastor de jóvenes antes que le nombraran pastor asociado.  

Está felizmente casado con su esposa Aixa, una licenciada en diseño gráfico, que le apoya en todo lo concerniente a la obra del ministerio.  Tiene dos hijos Ana Isabel (nació el 7 de Noviembre del 2,002) y Juan Marcos (nació el 10 de Febrero del 2,005).

Es licenciado en informática y administración de negocios y recientemente terminó su MBA (Maestría en Administración de Empresas con especialización en Estrategia) en la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala.

Cree que si el apóstol Pablo viviera en estos tiempos, tendría un teléfono satelital, una notebook con internet inahlámbrica, programas en la radio y televisión, columnas en los mejores periódicos y por lo menos una licenciatura, una maestría y un doctorado.  Si él no pudo tenerlo, el cristiano de hoy sí puede hacerlo.

Subir